La Sexta ayudando al maltrato infantil por Alienación Parental
Con la ayuda del TSJ, La sexta intoxica diciendo que la Alienación Parental, incluido por la OMS en el CIE-11 , desde el 25 de Mayo, de 2019.
Con esta intoxicación, la SEXTA nos dice que el instrumento usado por la presunta organización criminal Infancia "Libre", no se debe perseguir, porque el interés criminal de las mujeres que lo emplean ha de estar por encima de la Justicia
Ante tanta infamia, lo cierto es que la OMS ha incluido la alienación parental en el CiE-11 como un cuestión relacionada con la relación padre-hijos que afecta a la salud del hijo y del alienado. Es una forma de maltro emocional severo, que afecta a las funciones cerebrales alojadas en el Cortex Prefrontal.
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE MADRID
7- Gabinete de Prensa
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid cuenta desde el año 2004 con un Gabinete de Comunicación y Prensa que puso en marcha el Consejo General del Poder Judicial con el objeto de facilitar las relaciones entre los órganos judiciales y los medios de comunicación, cuya plantilla la componen en la actualidad dos integrantes, Luis Salas Fernández y José Manuel García Martín. (pagina 237)
A lo largo de 2016, se participó en la elaboración y producción de un programa de la Sexta sobre el síndrome de alienación parental;
No queremos pensar que el TSJ y la Sexta, se confabulen para fomentar el maltrato y para señalar a los que quieren librar a menores de edad de ese maltrato. No lo queremos, pensar. Es más, ni se nos pasa por la imaginación. Además después de lo visto en Infancia "Libre", a la policía no se le ocurre tampoco pensar que todo esa execrable forma de maltrato contra la infancia, tenga que ver con la Alienación Parental, porque entonces, tendríamos, según la infame Sexta, unos machistas maltratadores, con independencia del sexo del agente de policía que lo piense... O no
El síndrome de alienación parental, un arma contra las mujeres usada en los divorcios que presenta al padre como una víctima
La lucha por las custodias de los hijos está llena de manipulaciones. Un arma muy utilizada es el síndrome de alienación parental, un síndrome que la ciencia no reconoce y que los jueces utilizan a pesar de que el Consejo General del Poder Judicial lo desaconseja. El juez dictamina que la madre manipula al niño y presenta al padre como víctima. Diversas organizaciones piden que se deje de usar.
Tras una separación uno de los principales conflictos que se plantean en la pareja es la custodia de los hijos. Una batalla judicial en la que a veces uno de los padres echa mano del conocido como síndrome de alienación parental. "El padre o la madre intenta hacer un lavado de cerebro para poner en contra al hijo o los hijos que tengan en común", comenta Pablo Nieva, Asociación Española de Neuropsiquiatría y Colegio de Psicólogos de Castilla La Mancha.
Ninguna organización científica, como la OMS o la Asociación Americana de Psiquiatría, lo reconoce, por eso, en España el Consejo General del Poder judicial recomienda no aceptarlo como argumento en una sentencia, aunque son los jueces los que tienen la última palabra. "Las partes pueden aportar informes de uno o varios psicólogos que indiquen la existencia de un posible síntoma, al parte podrá presentar informes contrarios y después el juez los valorará y claro que tiene que tener en cuenta que no está reconocido de forma general", explica Joaquín Delgado, magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid.
A pesar de ello, según denuncian varios colectivos, hay sentencias que, actualmente, aluden a él. La mayoría de ellas presentan a la madre como manipuladora y al padre como víctima. "Está pasando para que un síndrome que no existe, que no está reconocido, pueda dar lugar a una retirada de guardia y custodia”, añade Amalia Fernández, presidente de la Asociación de Mujeres Juristas Themis. Por eso, para algunos expertos, su uso se ha convertido en un arma contra las mujeres. "Es una aberración lo que están haciendo si lo aplican o lo reconocen sobre todo porque van a causar a esos menores a los que deberían proteger un daño irreparable", se queja Yolanda Besteiro, presidente de la Fundación Mujeres Progresistas.
"Les viene como anillo al dedo para poder explicar por qué sus hijos, que le pueden tener un miedo atroz porque se comportaban de forma agresiva cuando estaba en casa, no quieren saber nada de ellos", denuncia Pablo Nieva. Porque aceptar un síndrome que no existe, dicen, puede suponer no llegar al verdadero origen del rechazo al progenitor.