¿Qué es la Alienación Parental?

Si hubiera que describirlo en una palabra, esa palabra sería "dolor". Es doloroso de una manera que nadie que ve a su hijo todos los días en una relación convencional, puede entender. Doloroso de una manera que un niño seguro con el amor de ambos padres, ni tiene que soportar, ni se imagina que algunos de sus amigos lo sufren.

Wikipedia enumera lo siguiente:

"La alienación de los padres es el proceso y el resultado de la manipulación psicológica de un niño para mostrar temor, falta de respeto u hostilidad injustificados hacia un padre y / o otros miembros de la familia".

Las conductas coercitivas y de control son empleadas por el padre alienante para garantizar que tengan un control total sobre el niño sin competencia por el afecto del niño. Aquellos que trabajan en el campo informan que sus clientes se dividen en partes iguales entre hombres y mujeres en una cantidad aproximadamente igual.

Algunos consideran que no es necesario tener una definición ampliamente adoptada, todo lo que es importante es si hay signos observables de daño emocional en el niño que deben abordarse. Desafortunadamente, esto no ha mejorado el desempeño de los Tribunales de Familia en el tratamiento de este problema. Como resultado, esta forma de abuso infantil continúa dejando un impacto de por vida para tales niños y sus padres rechazados y su familia extendida.

La alienación parental es el proceso por el cual un progenitor transforma la conciencia de sus hijos, mediante distintas estrategias (manipulación), con objeto de impedir, obstaculizar o destruir los vínculos de éstos con su pareja, hasta conseguir que el hijo le rechace y/u odie injustificadamente.

La “manipulación”, como práctica destinada a influir en la voluntad o libre albedrío (lavado de cerebro) existe desde el origen del hombre. Pudiendo definirse la alienación como “el proceso mediante el cual, el individuo o una colectividad, transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición”.

En el ámbito de la salud mental, fue el estadounidense Richard Gardner quien, en 1985, habló por vez primera del SAP, como “una alteración -decía entonces este psiquiatra- que surge casi exclusivamente durante las disputas por la custodia de un hijo” en un proceso de divorcio.

Su primera manifestación, según Gardner, “es una campaña de denigración contra un progenitor por parte de los hijos, campaña que no tiene justificación”. El fenómeno resulta de “la combinación del sistemático adoctrinamiento (lavado de cerebro) de un progenitor y de la propia contribución del hijo para denigrar al padre rechazado”.

Más recientemente (American Journal of Family Therapy, 2010), el profesor de Psiquiatría infanto-juvenil, William Bernet, define La alienación parental como: “Un estado mental en el que un niño – cuyos padres están involucrados en un divorcio de alto conflicto, por lo general – se alía fuertemente con uno de los progenitores (el preferido) y rechaza la relación con el otro progenitor (el alienado) sin justificación legítima”.

La alienación parental, al ser una forma de maltrato infantil, habrá de ser diagnosticado correctamente el grado (leve, moderado o severo) de maltrato que padece el menor como consecuencia de la inducción de uno de los progenitores, para así poder determinar el grado de lesión psicológica del hijo, y las posibles secuelas que pudiera sufrir el menor en un futuro.

El tiempo pasa y la Alienación parental se estudia cada vez más y cada vez se conoce mejor, hasta el punto de que nos encontramos como el informe psicosocial de una neuropsicóloga del Tribunal Superior de Justicia, que localiza la zona del cerebro donde se sitúa el daño, lo que no es nada nuevo, porque como sabemos, todos los que queremos saber e investigamos los avances y observamos con espíritu crítico el mundo que nos rodea, la Alienación Parental se consigue a través de un lavado de cerebro, y si consultamos la obra de la mayor experta mundial, nos encontramos con su libre titulado Brainwashing, donde vemos como identifica, también la zona del cerebro afectada por ese maltrato.

¿Es un síndrome?

El Síndrome de Alienación Parental (PAS) como término fue utilizado por primera vez en 1985 por el Dr. Richard A Gardner, quien observó un patrón de comportamiento entre los niños que fueron objeto de procedimientos de divorcio de alto conflicto. Él creía que estos niños eran lavados de cerebro, más comúnmente pero no exclusivamente, por madres para rechazar a sus padres. Esto dio lugar a una enfermedad patológica en el niño que denominó PAS.

El trabajo del Dr. Gardner ha sido ampliamente criticado como lo fue Galileo por decir que la tierra redonda. En cualquier caso, su trabajo arrojó luz sobre un problema grave que puede causar una enfermedad mental en los niños y los padres seleccionados.

Lo que observó fue en esencia una forma de violencia doméstica emocional y psicológica que ha sido reconocida por la Asociación Americana de Psicología en su primera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM-5) de Trastornos Mentales y en la Clasificación Internacional de Enfermedades v11 (ICD-11, CIE-11 en castellano) publicado por la Organización Mundial de la Salud en la sección 24 - Factores que influyen en el estado de salud o contacto con los servicios de salud para la salud.

Un reciente enfoque liderado por el Dr. CA Childress, psicólogo clínico en los EE. UU, se centra en la figura del apego, que aporta un enfoque muy revelador.

En definitiva, estamos ante una forma de influencia coercitiva que afecta al desarrollo de la personalidad, de forma muy negativa y que origina un dolor en el padre objetivo que en muchos casos prefiere la muerte a seguir viviendo. Hay que preguntarse cuantos de los actos de violencia doméstica denunciados y suicidios tienen como causa este tipo de maltrato tapado por las instituciones públicas.