Antecedentes nazis de la Alienación Parental

El maltrato por alienación parental, queda impune, por lo que cualquier malteratador tiene vía libre para utilizar esta vía de maltrato

Lo dice el BOE: Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia. En este caso, para favorecer a todo aquel que decida maltratar dándole a un padre donde más le duele: en los hijos, al estilo Bretón. Si los hubiera alienado, la justicia le habría apoyado y el daño habría sido superior. Cuando te matan el hijo, lo pierdes; si te lo alienan, también lo pierdes, pero no puedes hacer cerrar el duelo y la maldita esperanza, prolonga tu sufrimiento hasta consumirte. Esto es maltrato, ¡lo demás es cuento, comparado con el dolor que ocasiona la Alienación Parental!

¡Palabra de mujer violada que prefiere ser violada a lo que le está haciendo el padre ahora, con la complicidad de los políticos, jueces, servicios sociales...!

Lebensborn

Ese "proyecto" empezó en Alemania y como no era suficiente, se "expandió" a paises cuyos habitantes tenían los parámetros de la raza aria. Ya sabemos que a los locos les da por algo y si son políticos, sus locuras pueden llegar muy, pero que muy lejos. A Hitler le dio por "mejorar" la raza y ya sabemos alguna de las cosas que hizo, pero no todas...

Lebensbon. Los antecedentes nazis de la Alienación Parental.

La rama polaca del Lebensborn, utilizó el lavado de cerebro para hacer odiar a los hijos secuestrados de Polonia a sus padres.

¿Está negando el CGPJ, la existencia del programa nazi?

La cantante morena de Abba, hija del proyecto nazi, Lebensborn

De esta atrocidad, hay secuelas conocidas, la cantante de Abba, es una hija del proyecto nazi Lebensborn (fuente de vida), una "granja" nazi para "fabricar" soldados muy nazis. Aunque te pueda repeler este concepto, conviene leerlo con atención

El discurso feminazi sobre la Alienación Parental, basado en el ideólogo pederasta Jorge Corsi, dice que fue creado por Richard Gardner El SAP aparece como un instrumento creado al servicio de la estigmatización de las mujeres, por lo que sirve para enfrentarse a cualquier norma o práctica que permita un avance en el disfrute de sus derechos.

Son las palabras de una alucinación vertida por Paloma Marín López, Magistrada y Jefa de la Sección del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ en un documento que podéis encontrar en la página web del CGPJ que ha servido para la creación delirante del discurso feminazi sobre la Alienación Parental. Desconocemos el origen la alucinación judicial, pero coincide con la del pederasta Jorge Corsi.

En virtud de esa alucinación judicial, la Alienación Parental ha sido borrada por el PSOE, Podemos e IU, utilizando el CGPJ, como creador de la negación del SAP, desarrollando una verborrea judicial, vacía de contenido científico, con la consecuencia de la no persecución de un delito de maltrato emocional a menores y a los padres alienados, con el resultado de miles de menores maltratados.

Al comienzo, los niños pertenecientes a dicho programa fueron llevados a las nurseries o guarderías infantiles pertenecientes a las SS. A las mujeres embarazadas que ingresaban en dicho programa, se las proveía de una casa y de los medios necesarios para tener sus hijos en un ambiente seguro y confortable.

El programa Lebensborn, se fue expandiendo y con el tiempo se aceptaron madres de origen no alemán. En especial de origen noruego.

Este programa se amplió posteriormente planificando aún más, secuestrando a niños racialmente puros en la zona de Europa Oriental durante el año 1939. Algunos niños eran huérfanos, pero muchos otros fueron secuestrados de sus familias de origen por la fuerza. Dichos secuestros fueron organizados por los oficiales de las SS cuyo objetivo principal eran llevarse a aquellos niños que concordasen con los parámetros raciales arios del régimen nazi (cabellos rubios y ojos azules o verdes).

Como consecuencia de las actividades de los SS, miles de niños fueron trasladados por la fuerza a los centros Lebensborn con el objetivo de ser “germanizados”. Se calcula que sólo de Polonia, se secuestraron 100.000 niños para ser integrados al programa Lebensborn.

Una vez ingresados en dichos centros, se les cambiaban los nombres, las fechas de nacimiento y pasaban por todo un proceso de reeducación (alienación parental). Aquí en España se les cambia el padre. ¡¡Qué duro es oír a tu hijo que te llama con desprecio padre biológico!!

Los niños eran sometidos a toda una serie de presiones para inculcarles el rechazo y el olvido de sus padres biológicos y de su familia de origen. Frecuentemente, las enfermeras de las SS, intentaban por todos los medios disponibles convencer a los niños que habían sido intencionalmente abandonados por sus padres, y que ellos eran sus salvadores y que se harían cargo de su manutención y educación.

Sin embargo, los niños que no aceptaban el proceso de "reeducación", fueron duramente golpeados. El miedo es un buen recurso para conseguir la alienación parental.

Finalmente, aquellos niños que se resistían fueron maltratados, enviados a los campos de concentración, sometidos a experimentos médicos y finalmente, exterminados (por lo general se les enviaba en la mayoría de los casos a Kalish en Polonia).

En contraposición, aquellos que aceptaron ser germanizados, fueron adoptados por familias de las SS. “Se ensañaron especialmente con las niñas, a las que llegaron a someter a tratamientos hormonales para adelantarles la pubertad a partir de los diez años. Así se convertían en máquinas reproductoras pertenecientes a las SS y las enviaban a los llamados burdeles biológicos. En realidad se transformaban en esclavas del Reich ya que, una vez que daban a luz, les quitaban a los niños sin excepción y los entregaban a las esposas de los SS para su crianza.”

Las tropas rusas encontraron a su paso por las ciudades de Bremen y Leipsig, hogares Lebensborn habitados por niños. Muchos de esos niños que habían sido secuestrados y que provenían de otros países de la zona de Europa Oriental fueron devueltos a sus familias de origen. Pero no todos los niños pudieron adaptarse a su nueva situación familiar, debido a que estaban muy germanizados (con el cerebro lavado) y ya no pudieron adaptarse a su nueva vida.

Al finalizar la guerra, solo 25.000 niños pudieron ser reintegrados a sus hogares, muchos otros se negaron a ser devueltos porque habían incorporado y sido víctimas de la propaganda nazi (como en la Alienación Parental, no querían ver a sus padres). En consecuencia, estos niños se consideraban realmente como alemanes puros y pertenecientes a una raza superior.